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Discapacidad por depresión

discapacidad por depresión

Incapacidad permanente y grados, discapacidad por depresión

 Incidencia de la depresión

Según la OMS la depresión es la principal causa de discapacidad a nivel mundial.  Para la Ley de Americanos con Discapacidades una discapacidad psiquiátrica es un «impedimento mental que limita sustancialmente una o más de las principales actividades de la vida de una persona, un registro de impedimento. Dentro de un impedimento incluye un trastorno mental y psicológico como la depresión mayor. La discapacidad por depresión interfiere en la calidad de vida de los pacientes afectando a su entorno familiar, laboral y social. Además su incidencia en la discapacidad es mayor que en otras enfermedades crónicas.

Los datos muestran como un 29% de los pacientes que acuden a atención primaria presentan depresión. El 50% de ellos no recibe tratamiento, o no el adecuado y además el aporte económico que se destina para tratar este problema social actualmente es muy bajo. La aparición de un problema de depresión aumenta además en un 60% el riesgo de sufrirla de nuevo. A esto hay que añadir el estigma social que trata de esconder este problema y falta de sensibilidad.

Riesgos de la discapacidad por  depresión

Además en la depresión hay que sumar los riesgos de estos pacientes a perpetuar el silencio viviendo incluso situaciones de pensamientos o acciones suicidas. El silencio para ellos, la falta de comunicación con el entorno perjudica más el problema. Las personas que padecen depresión aumentan los riesgos de desarrollar otras enfermedades. Se requiere psicoeducación, prevención, detección y tratamiento. Actualmente la cifra de enfermos sigue aumentando cada año. Cuando tu situación psicológica te impida desarrollar el trabajo de forma adecuada es necesario acudir a un profesional sanitario.

No hacerlo y seguir trabajando puede suponer un empeoramiento y poner más en riesgo la salud. Cuando el personal sanitario considera que el estado de la persona impide realizar las funciones con normalidad dará la baja. En este caso la persona estará con incapacidad temporal.

Qué es una incapacidad permanente por depresión

La depresión grave puede incapacitar a la persona para realizar las funciones laborales. El tiempo que esta persona permanece con la enfermedad varía según la gravedad de los síntomas y su mantenimiento en el tiempo. El profesional sanitario es el que determina la baja médica con el diagnóstico de depresión y la incapacidad temporal.

Dicha incapacidad, si la persona continua con serias limitaciones para su vida profesional, puede mantenerse durante un año en el que pasará de forma continua controles médicos. Si pasado el año la persona sigue con este diagnóstico y sin previsión de mejoras pasaría a tener una incapacidad permanente .Cuando se prevé la recuperación que es lo que ocurre frecuentemente se concede una prórroga de 180 días, o de 365 días extras . A los 18 meses de iniciada la baja y si la enfermedad continúa se inician los trámites de la incapacidad permanente.

La incapacidad laboral permanente se produce cuando la persona en esos plazos de tiempo no ha conseguido recuperar la capacidad laboral. Para ello se tendrán en cuenta las limitaciones funcionales y la falta de mejora ante los tratamientos. Aún así esta situación es revisable y podría cambiar cuando la persona alcance la posibilidad de incorporarse a su puesto de trabajo de nuevo.

Grados de incapacidad permanente por depresión     

Dependiendo cómo afecta la enfermedad a la capacidad de trabajo de la persona, se determina mediante una serie de grados que además afectan a la prestación que la persona va a percibir. Actualmente son cuatro los grados de incapacidad permanente:

  • Incapacidad permanente parcial para la profesión actual por depresión. Cuando la persona si puede seguir realizando las tareas fundamentales. Sin embargo presenta  una reducción de la capacidad de trabajo de al menos un 33%. La depresión afecta a su rendimiento pero la persona puede realizar su actividad laboral.
  • Incapacidad permanente total para la profesión actual por depresión. En este caso la enfermedad afecta de tal forma que la persona no puede ejercer su profesión habitual debido a las limitaciones que la enfermedad le está causando
  • Incapacidad permanente absoluta por depresión. La depresión limita totalmente para cualquier actividad profesional, no solo la que desempeñaba anteriormente.
  • Gran invalidez. En este caso las limitaciones que produce la depresión afectan a actividades cotidianas fundamentales de la persona . Esto se produce cuando la persona depende de un tercero para realizar tareas básicas. Esto se produce cuando por sí solo no puede comer, vestirse o desplazarse. Es prácticamente imposible que únicamente con este diagnóstico de depresión sin otra patología severa se produzca una gran invalidez.

Revisión de la discapacidad por depresión

Después de que se haya calificado el grado actual que represente la limitación. En un plazo de tiempo entre 6 meses y dos años, se volverá a revisar cual es el estado de salud respecto a su enfermedad. En esta revisión la persona podrá

  • volver a incorporarse a la actividad laboral si ha mejorado y puede realizar de nuevos tareas profesionales
  • Cambiar el grado de invalidez ajustándolo a la situación actual que la persona esté viviendo. Es decir si la enfermedad ha mejorado o por el contrario ha empeorado el grado de invalidez también variará.

    ¿ Cual es el tratamiento en la discapacidad por depresión ?

La persona necesitará tratamiento farmacológico, psicológico o ambos para tratar la depresión. Los fármacos ayudarán a reducir síntomas incrementando la serotonina en el cerebro. En España el uso de antidepresivos está aumentando. Solo se recomiendan en situación de depresión grave, y sobre todo cuando hay riesgo de autolesión o suicidio. La psicoterapia ayuda a enseñar nuevas formas de pensar y de comportarse y cambiar hábitos que fomentan la enfermedad. La persona adquiere herramientas que puedan ayudar a mejorar. La terapia cognitiva-conductual ha resultado ser efectiva. Y ello tanto para el tratamiento como en la prevención de recaídas.

Síntomas de esta enfermedad en el ámbito laboral son la dificultad de concentración, lentitud en las tareas, falta de energía, desmotivación, errores y despistes en las tareas, o bajo rendimiento y productividad.

La depresión puede limitar a la persona. En ocasiones se ve  incapacitado para tener una vida autónoma, ejercer en una actividad profesional o llevar una vida personal adecuada .Hoy en día se necesita una conciencia social de esta enfermedad para conocer y no juzgar de forma superficial esta patología.

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